Yogur en Verano.

El cantar de los grillos, mas sincronizado que una orquesta

Ondas constantes y elásticas hacen que me duela la cabeza

El calor asfixiante marchita la rosa y me llena de pereza

Los chicotes me hostilizan con su vuelo perpetuo.

Cada día me convenzo mas que somos unos necios.

Luchamos sin un ideal en común

El cinismo y el individulaismo extremo

nos convierten en un pueblo agrio,

putrefacto y apestoso como un viejo yogur.